Esta es la historia de cómo llegué hasta aquí.
De muy pequeño mis padres se divorciaron. Tengo que recalcar que mi padre es de aspecto físico normal, pero un auténtico natural, todo un líder. Y mi madre una mujer muy atractiva.
Durante casi toda mi niñez y hasta hace poco vivía en Bolivia con mi madre y un par de tías y primas. Las cuales eran todas mujeres muy atractivas y deseables para los hombres. Así que crecí entre ellas, viendo día a día, como se comportaban los chicos con ellas y viendo como se comportaban ellas con los chicos.
Desde siempre ya no era un misterio para mi que viniera a mi casa un súper tío bueno que parecía sacado de una revista, y flirteara con alguna de mis primas, pero poco más, y en cambio se dio el caso de un chico FEO. Pero para no ser malos con el solo digamos FEO. Que enamoró a una de mis primas. Así que siempre tuve claro que era cuestión de actitud.
De pequeño fui bastante sinvergüenza, y juguetón. Muchas veces me sonrío recordándome en los primeros cursos del cole, tonteando con mis compañeritas mientras mis compañeros me molestaban por juntarme con las chicas.
Nunca olvidare el día en que unos compañeritos de primaria me preguntaron como era besar en la boca.
Siempre tuve algo diferente a mis amiguitos, algo que veían y que olían las chicas en mí y que obviamente yo no era para nada consciente de ello, simplemente me divertía y me sentía a gusto con ellas.
Pero llegaron los días en que todo cambio.
Tuve que dejar todo en mi casa, para mudarme aquí a Madrid. Pues mi madre se había venido ya hacía un tiempo y por desgracia no le estaba yendo como se esperaba.
Al llegar nos endeudamos aún más y en lugar de venir y disfrutar con todos los sueños que tenía, me tire más o menos 1 año y un par de meses trabajando para pagar las cuentas.
Día y muchas noches. Siempre sucio del trabajo, pues no estaba en nada parecido a una oficina.
Todo este tiempo fue suficiente para que toda mi naturalidad se viniera abajo, perdí totalmente mi confianza y autoestima.
Me sentía totalmente frustrado al ver pasar preciosidades que me hacían agachar la cabeza y simplemente recordar viejos tiempo.
Pero un buen día me mire al espejo y me tire tal sermón, que me hizo ponerme las pilas.
Comencé a salir solo, a perder mis miedos, a centros comerciales a conocer chicas; a parques y siempre con el corazón saliéndoseme del pecho de los nervios que tenía.
Pasaron los días, y las cosas iban mejorando, cada vez recibía más sonrisas, y la cosa se ponía mas divertida. De vez en cuando ya me era difícil no acercarme a las chicas. Me sentía uno con ellas, mis amigos me admiraban y otros acusaban de ser un sinvergüenza sin sentimientos. La verdad es que hasta disfrutaba de las críticas.
Un día mientras unos amigos me filmaban en un mcdonalds, mientras yo me ligaba a 2 preciosidades, un par de tíos se me acercaron y me contaron de la comunidad de seducción, preguntándome si yo era conocedor de ésta.
Al principio creí que me estaban vacilando. ¿Una comunidad de seductores? No me jodas… pero tras llegar a casa busque en Internet por que me moría de la curiosidad.
Desde entonces he conocido un mundo fascinante de crecimiento personal, y la mejor gente, que te inspira y apoya, algunos son ahora de mis grandes colegas, y cada finde disfrutamos de lo mejor que nos puede ofrecer la noche.
Con otros también salimos de día ya que suele ser muy romántico y divertido.
Hoy en día no me puedo creer lo que soy, el éxito que tengo con las chicas y la ambición que tengo en la vida.
Ahora entiendo muy bien la frase “la vida es bella”.
Mikel
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